sábado, 4 de abril de 2009

viernes, 3 de abril de 2009

Reflexiones sin demagogia

“Escribo esto para llamar a la realidad y no mentirnos en un falso “respeto por los muertos”. Debemos pensar también en los otros muertos, en aquellos que dieron su vida por más justicia en una democracia. Pensar que, desde aquel diciembre de 1983, no hemos cumplido con el principal mandato de una auténtica democracia: un país sin niños con hambre, un país sin villas miseria, un país sin desocupados.”

Osvaldo Bayer

Por Osvaldo Bayer

Tengo 82 años y nací justo tres semanas antes que Alfonsín. Es decir que viví todos los mismos tiempos históricos. La Década Infame durante la niñez, el golpe del ‘43 a los 15 años y el primer peronismo a los 18. Y todo lo demás. Las tristes realidades argentinas pero siempre las esperanzas al comenzar de nuevo.

¿Qué pienso de Alfonsín? Empecemos por el lado bueno. Es uno de los pocos presidentes a los que no se le puede reprochar ningún negociado ni enriquecimiento en provecho propio. Eso ya es algo, en la Argentina.

En lo demás tal vez sea muy duro, pero es que viví parte de mi vida en Alemania, principalmente en la posguerra, y tal vez esperé de Alfonsín –después de la dictadura de la desaparición– una política parecida a la del posnazismo en Alemania, donde el pueblo alemán demostró haber aprendido, por fin, la lección para siempre. Nunca más ni el militarismo ni las guerras ni el racismo ni el totalitarismo.

Cuando regresé de mi exilio pensé que la Argentina iba a iniciar el mismo camino de autocrítica, luego de la larga cadena de dictaduras militares y del haber sido escenario de la “Muerte argentina”, como se conoce en el exterior al sistema de la desaparición de personas, la tortura bestial de los prisioneros, su muerte final –como el ser arrojado con vida desde aviones al río– y el robo de sus niños.

No, no fue así. Empezó el tire y afloje. Mi primera decepción fue cuando Alfonsín y su partido no propugnaron la comisión bicameral investigadora de los crímenes militares –como tendría que haber sido– sino que cargó esa responsabilidad en una “comisión de notables” elegidos a dedo. Algunos de los cuales habían sido colaboracionistas de los dictadores o, por lo menos, sonrientes concurrentes a audiencias de los verdugos. Bien, sí, algo hizo la llamada Conadep porque por lo menos se recogieron acusaciones. Pero no se cumplió con la investigación a fondo que podría haber tenido –por su responsabilidad– una comisión bicameral. Para luego pasar al juzgamiento de los responsables mayores.

Se hizo entonces el juicio a los comandantes, pero limitado a eso, a los responsables pero no a los centenares de ejecutores. Y esos responsables fueron a parar a “countries” cercanos a un penal militar, entre jardines y con la visita diaria de sus familias. Luego, el levantamiento de carapintadas y el presidente que va en helicóptero al cuartel a “parlamentar” con los que volvían a levantarse con sus armas contra el poder elegido por el pueblo. En vez de resistir con el pueblo, no, fue a parlamentar. De ahí salieron las humillantes palabras para todos los que estábamos en Plaza de Mayo dispuestos a defender la democracia hasta sus últimas instancias, que quedarán para la historia de las renuncias argentinas: “La casa está en orden”, “Felices Pascuas”. Y de inmediato las leyes que avergonzarán para siempre al Congreso Nacional, de obediencia debida y punto final. Votadas por los representantes de la Unión Cívica Radical.

En otras palabras: libertad incondicional para todos los uniformados de la picana eléctrica y la desaparición. La democracia se había puesto de rodillas ante los criminales desaparecedores. Eso fue imperdonable. Como lo fue también un hecho de ese gobierno: el mantenimiento en la cárcel hasta cumplir con sus condenas de los presos políticos que habían sido condenados por los jueces de la dictadura. Yo los visité hasta bien entrado el año ’88. Fui, me acuerdo, con la actriz noruega Liv Ullmann a Devoto. Allí estaban, eran cuatro. Y nos juraron su inocencia y nos relataron las torturas bestiales a que habían sido sometidos por esos “jueces” de la dictadura a los que el gobierno de Alfonsín no dejó cesantes como tendría que haber hecho. Y el otro acto que nos llenó de tristeza y pesimismo fue la brutal represión ordenada por el gobierno radical contra los invasores de La Tablada. En vez de seguir el consejo del jefe de policía de aquel entonces, de sitiar el cuartel y rendirlos por hambre, envió nada menos que al peor represor que había actuado en Mar del Plata, autor de la trágica Noche de las Corbatas, que llevó a la desaparición de todos los abogados de derechos humanos de esa ciudad. Ese señor general invadió el cuartel de La Tablada con bombas de napalm, gases y fuego cruzado de ametralladoras. La masacre fue evidente: murieron soldados que se hallaban en el cuartel, guerrilleros y hasta se dieron el lujo los militares de haber hecho “desaparecer” a unos cuantos de los jóvenes invasores. La comisión de derechos humanos de la OEA criticaría después abiertamente al gobierno de Alfonsín por ese ataque y por haber sido los acusados mal juzgados, sin los resguardos pertinentes. Y, para no extenderme, el final. El haber abandonado el gobierno cinco meses antes de terminar su mandato, para dejarle el “muerto” económico a Menem. Ningún estadista elegido por el pueblo debe hacer una cosa así. Tiene el deber de demostrar su sentido de la responsabilidad hasta último momento. Por algo el pueblo, después de Alfonsín, cambió de rumbo y volvió a votar al peronismo. Y tuvimos que aguantar diez años a Menem y su saqueo por el Pacto de Olivos, un arreglo de comité que acentuó el personalismo en nuestro país.

No logramos, después de la dictadura de la desaparición, la democracia que deberíamos haber implantado tras las trágicas enseñanzas de nuestro país tan humillado. Escribo esto para llamar a la realidad y no mentirnos en un falso “respeto por los muertos”. Debemos pensar también en los otros muertos, en aquellos que dieron su vida por más justicia en una democracia. Pensar que, desde aquel diciembre de 1983, no hemos cumplido con el principal mandato de una auténtica democracia: un país sin niños con hambre, un país sin villas miseria, un país sin desocupados.

lunes, 22 de diciembre de 2008

URGENTE!Denunciamos traslados y torturas a 4 presos politicos del Frente Territorial 26 de Junio

A continuación, reproducimos un comunicado emitido por el Frente Territorial 26 de Junio:

Denunciamos en carácter de urgente, que los 4 militantes del campo popular detenidos sin justificación el pasado jueves 18/12, a los cuales se les ha armado una causa falsa, de robo en poblado y en banda con portación de arma sin permiso legal, cargos que para adjudicárselos, la policía a recurrido  a "plantarle pruebas" a estos militantes, haciéndolos cargo de la tenencia de un arma que nunca vieron y que nunca portaron. Estos 4 militantes fueron llevados en un primer momento a la Comisaría 2° de Moreno y brutalmente golpeados. Luego, Ariel Saclercio Ratto y Damian Dos Santos son dejados allí, y son trasladados Germán Lovari Marx a la Comisaría 3° de Moreno, y Facundo Escobar a la Comisaría 4° de Moreno.  Denunciamos que en estos momentos estan siendo nuevamente trasladados, diceminándolos aún más por todo el conurbano, para dificultar las tareas de los abogados y familiares: Facundo Escobar está siendo llevado a la Comisaría 1° de San Justo, Germán Lovari Marx a Marcos Paz, Ariel Scalercio Ratto a la Comisaría 1° de Ramos Mejía, y a a Damian Dos Santos a la Comisaría 2° de Ituzaingó. A estos 2 últimos compañeros los acusan falazmente de un "intento de fuga" en la noche de ayer, lo que consiste una apretada más a estos militantes y un nuevo avance en la intención del gobierno y las fuerzas de seguridad de profundizar la represión y persecución al campo popular, nuevamente armando causas y falseando pruebas y testimonios.
Denunciamos, por información de los familiares, que en estos nuevos traslados los compañeros del Frente Territorial 26 de Junio estan siendo fuertemente golpeados y torturados, y hay indicios de que los han torturado haciendoles "submarino seco".
Exigimos la inmediata Libertad de estos 4 compañeros, y el cese inmediato de las torturas y apremios ilegales que estan sufriendo.
Hacemos un llamado a todas las organizaciones políticas, sociales y de DDHH, para que denuncien esta persecución política y ataque al campo popular y esta violación a los DDHH.
Responsabilizamos a los gobiernos tanto nacional como al provincial, de cualquier cosa que suceda con la integridad física de estos militantes.

LIBERTAD A LOS PRESOS POLITICOS DEL 
FRENTE TERRITORIAL 26 de JUNIO

PARA ACERCAR SOLIDARIDAD Y ADHESIONES, comunicarse a:

011-1559364304

011-1536224800

011-1567629334

0221-1541191400

011-1551592858

011-1569838483

011-1558656168

ft26j@yahoo.com.ar

coordinadoraxpresospoliticos@gmail.com

fidela_argentina@yahoo.com.ar

FRENTE TERRITORIAL 26 de JUNIO

viernes, 14 de noviembre de 2008

La dama de hielo








La presidenta vetó la ley de protección a los glaciares
Aunque lo presentó como el impulso a una nueva ley consensuada con gobernadores, los ambientalistas denuncias que respondió a intereses económicos de multinacionales mineras. La norma había sido votada por unanimidad en el Congreso, donde el veto causó estupor.

El sentido final de la ley 26.418, sancionada por legisladores de ambas cámaras el 22 de octubre pasado, era proteger todos los glaciares de la Argentina. Pero ayer la presidenta Cristina Fernández de Kirchner promulgó el decreto 1837/ 2008, que veta la norma y deja a las masas de hielo de todo el territorio –verdaderos reservorios de agua dulce, oro, cobre y otros tesoros– sin un marco jurídico que las preserve.


Ganan las corporaciones
Por Javier Rodríguez Pardo (Militante ambientalista)

Los vecinos chilenos del Valle del Huasco alertaron sobre la destrucción de glaciares al advertir que la minera Barrick Gold desconocía la existencia de éstos en su informe de impacto ambiental. Descubrimos además que el país trasandino tenía registrados gran parte de los glaciares ubicados a lo largo de la cordillera de los Andes. No así la Argentina. Barrick, la transnacional de George W. Bush y familia, obtuvo durante los gobiernos de Frei y de Menem un tratado binacional que cede la cordillera de los Andes para que el modelo extractivo de minería química a cielo abierto pueda ser llevado a cabo impunemente. En San Juan su proyecto cuenta con la venia de todos los funcionarios de esa provincia.

Estos datos nos permiten interpretar la decisión del gobierno argentino, al vetar la ley sancionada por el Congreso Nacional, que tiende a proteger la existencia de los glaciares. O sea, esto demuestra que la entrega de los bienes comunes naturales del país es un hecho y que el dominio de las corporaciones mineras sobre la política y la economía nacionales es otra realidad indubitable, probada e indiscutible.

Una sola reflexión: este Gobierno no sólo ratifica la legislación de Carlos Saúl Menem de los años 90, sino que perfecciona la entrega de la riqueza con la que aún cuentan nuestros pueblos, los bienes comunes naturales. Lamentablemente no se da cuenta de que los pueblos cordilleranos se pusieron de pie para impedir semejantes hechos demenciales, por ponerle un calificativo prudente.




SOBRE LA CENIZAS DE LOS TRAIDORES CONSTRUIREMOS LA PATRIA DE LOS HUMILDES

lunes, 10 de noviembre de 2008

Universidad S.A.

Ya lo venimos diciendo hace tiempo, la situación de la argentina es trágica. Mientras nos saquean de las formas más groseras y crueles, llevándose todas nuestras riquezas, el Gobierno Nacional reparte... Reparte subsidios a todas las empresas que no paran de robarnos, reparte plata a todo organismo rastrero que lo exija, con la mentira de que así nos "liberamos", reparte hambre y miseria, reparte pobreza a nuestros pibes y sobre todo reparte palos para todo el que esboce algún signo de indignación y protesta.

Seguiremos planteando la necesidad de salir a las calles para frenar este modelo, como única salida que nos queda. Ya nuestros hermanos en otras partes de Latinoamérica nos van marcando el camino de decidido enfrentamiento con el imperialismo, un camino difícil pero mas que necesario para parar con esta entrega indiscriminada de todo lo que nos pertenece, lo que hemos construido y sobre todo para demostrar que un pueblo organizado y en las calles no solo ejerce su soberanía, si no que da muestra de su mas invalorable tesoro que es la dignidad de un pueblo peleando por su liberación.